Recientemente he asistido a una "discusión" sobre la homosexualidad. Aunque eramos unos amigos charlando desenfadadamente y tomando unas copas a las tantas de la mañana, me dio pereza intervenir y me limité a escuchar.
Las chicas defendían que una persona puede tener una relación con otra de su mismo sexo y no ser homosexual, ni bisexual. Iñaki argumentaba lo contrario y, para él, si una persona se siente atraída por otra del mismo sexo es, como mínimo, bisexual. Esto es lo que, resumiendo, entendí yo que querían decir.
Me fascinó la discusión.
Para ellas una persona se puede sentir atraída por otra de forma no sexual, por la forma de ser, carácter, personalidad, etc., de forma que esa atracción desemboque en un "encuentro" homosexual. Es decir, el deseo por la otra persona sería la consecuencia de una gran afinidad personal o sentimental, y la relación homosexual sería el efecto de dicho deseo. Para Iñaki, en cambio, si dicha afinidad provoca un deseo homosexual es porque esas personas "son" homosexuales aunque no lo sepan (o se convierten irreversiblemente en homosexuales en ese momento, no me quedó del todo claro).
En realidad hubo una tercera postura intermedia. La de Richar. Para él lo que defendían las chicas era cierto siempre y cuando se tratase de una relación homosexual entre mujeres, no entre hombres. Curioso.
Hoy me he acordado de esa discusión tras oir en la radio un debate sobre el nacionalismo. Un contertulio explicaba que él se sentía catalán y no español, y otro le puntualizaba que da lo mismo, si has nacido en España eres español y ya está. Evidentemente, no está. Es un problema de identidad. Pero entonces... ¿qué significa ser español o catalán? ¿quién decide lo qué es cada uno? ¿el gobierno? ¿la ONU? ¿la RAE?
Para pensar clasificamos, establecemos categorías donde ubicar objetos y sujetos. Las categorías son en esencia culturales y salvo el signo del Zodiaco y el RH, el resto de categorías en las que podemos incluirnos son relativas. Diferenciamos entre personas altas y bajas, rubias y morenas, delgadas y gordas, nacionalistas y no nacionalistas, homosexuales y heterosexuales, guapos y feos, progresistas y conservadores, ricos y pobres, y nadie discute que Gasol es alto, la Caballé está gorda, que Boris Izaguirre es gay, Bill Gates rico, Franco conservador, etc. Pero esto no es así de claro en todos los casos. Yo, por ejemplo, no me considero ni alto ni bajo, ni rubio ni moreno, ni guapo ni feo, ni rico ni pobre, ni gordo ni flaco, pero, entonces ... ¿por qué tengo tan claro que soy heterosexual? No creo que sea casual.
Si buscamos "homosexual" en el diccionario de la RAE encontramos lo siguiente: "Con tendencia a la homosexualidad" y si hacemos lo mismo con "homosexualidad" encontramos: "Inclinación hacia la relación erótica con individuos del mismo sexo". Atendiendo a esta definición "oficial" un homosexual sería "una persona que tiene tendencia a sentirse inclinado hacia la relación erótica con individuos del mismo sexo". Es aún más ambiguo de lo que me esperaba: ¿tendencia? ¿inclinación?. Tampoco creo que sea casual.
Si hacemos lo mismo con el término "español" , la RAE dice lo siguiente: "Natural de España. Perteneciente o relativo a este país de Europa". Si buscamos el significado de "pertenecer", la RAE ni siquiera contempla la posibilidad de que se pueda aplicar esa definición a una persona, sino a una cosa. Si buscamos "relativo" encontramos: "Que guarda relación con alguien o con algo". A mí me sigue pareciendo ambiguo.
¿Es que acaso no es posible definir una categoría de forma exacta y concreta sin margen a interpretaciones? ¿tan difícil resulta? ¿o es que necesitamos de esta ambigüedad clasificatoria? Si creo en lo que dicen mis padres y familiares, yo soy Aries. Me guste o no, no puedo cambiar el día que nací. Ahí el diccionario es tajante y concreto. Pero, aun así, ¿quién no ha tenido un día tonto en que se siente un poco Piscis?
Volviendo al principio tras estas divagaciones, no parece claro que una persona que haya tenido una relación con otro individuo de su mismo sexo sea homosexual ¿o sí? ¿quién está en lo cierto Iñaki o las chicas? Tal como yo lo veo, ambos, o lo que es lo mismo, ninguno. No creo que una persona "sea" homosexual por tener una relación con alguien del mismo sexo ni creo que sea posible mantener una relación con alguien del mismo sexo sin "ser" homosexual. Al menos mientras dura dicha relación podemos aceptar que hay una "tendencia" y es casi seguro que habrá "inclinación".
No me olvido de Richar. No comparto su teoría, pero probablemente el origen de la misma coincide con el que provoca mi certeza de ser heterosexual. La inmensa mayoría de mujeres heterosexuales admite que podría tener una relación homosexual, sin embargo, esto no es así entre los hombres: prejuicios socioculturales. Pensamos y sentimos igual pero cosas diferentes.
Lo que hace que alguien sea o se sienta homosexual o heterosexual es lo mismo que hace que alguien sea o se sienta español o catalán. Es un problema de identidad (o de adscripción).
¿Cómo podemos saber entonces, suponiendo que nos importe, si alguien es homosexual (o español)? Muy fácil: preguntándoselo de vez en cuando.
jueves, 18 de octubre de 2007
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